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Opiniones con conciencia social y crítica política

Balance de la jornada electoral del 1 de julio del 2018, el futuro de Morena

Escrito por MorenaAjuscoMedio 17-09-2018 en Análisis Electoral. Comentarios (0)

Agosto, 2018.

La jornada electoral del pasado primero de julio dio como resultado un indiscutible triunfo de AMLO, lo que le ha dado una enorme legitimidad con el apoyo de más de 30 millones de votos. Muchos nos preguntamos sobre el porqué de dicho resultado y gran cantidad de mexicanos consideran que se debió a la incorruptible conducta de López Obrador, la cual ha sido una constante desde que el presidente electo inició su vida política en su tierra natal, el estado de Tabasco. Otros afirman que se debe al gran apoyo y promoción que recibió de su partido Morena y a las distintas alianzas que el candidato ganador realizó con diferentes partidos y personalidades de la vida política nacional. Otro argumento que se esgrime para explicarnos el triunfo del futuro presidente es que la situación de los mexicanos era ya insoportable por la violencia que se ha generado en los últimos años y que no ha sido combatida por la ineficacia y falta de voluntad de los gobiernos últimos a cargo del PAN y el PRI. Además de que los grupos criminales que operan en el país están coludidos con las fuerzas encargadas de combatirlos, tal es el caso de la policía y las fuerzas armadas, así como los altos mandos de quienes toman las decisiones en el país, en los estados y en los municipios.

Distintos analistas ponderan las razones del triunfo de AMLO en el mismo sentido de lo que arriba se menciona y le dan un peso mayor como causa, a la insoportable situación que hemos padecido los mexicanos durante más de treinta años de régimen neoliberal; saqueo de la riqueza nacional, la entrega del patrimonio a empresas privadas nacionales y extranjeras; la excesiva corrupción de las autoridades gubernamentales panistas y priistas de los últimos tres sexenios, que han desviado gran parte del presupuesto público a operaciones fraudulentas  y que han hecho de la función pública un gran negocio para pocos empresarios y altos funcionarios.

Mencionan también que el deterioro de la vida pública del país es un hecho insoslayable que ha hecho que los mexicanos estemos hasta el copete del partido nacido en 1929 y del PAN, este último además no aprovechó el triunfo que obtuvo en los años 2000 y 2006, continuando con las mismas mañas a que nos tuvo acostumbrados el PRI.

Las llamadas reformas estructurales, energética y educativa, entre otras, llevadas a cabo por el PRI y el PAN han ido socavando aún más la confianza y legitimidad de estos gobiernos neoliberales, debido a que han querido justificarlas con mentiras, por ejemplo, de que iban a mejorar la vida de los mexicanos en el sentido de tener mejores precios de los combustibles. Aunado a la falsa reforma educativa, que es más bien una reforma administrativa y laboral sin la participación en su elaboración de los directamente involucrados, es decir los maestros. Estos elementos han hecho que la población haya optado para que gobierne el país el licenciado Andrés Manuel López Obrador.

A pesar de la guerra sucia parecida a la del 2006 y 2012 en contra de AMLO, la gente salió a votar en favor de un cambio. No tuvo el efecto esperado para los miembros de la llamada mafia del poder este mecanismo, por ejemplo, que México iba en el camino de Venezuela o de Cuba, o de que AMLO era un peligro para México lo que generaría fuga de capitales, inflación y aumento de la deuda pública externa e interna. Nada de esto tuvo los resultados esperados, la población en su mayoría no creyó esa campaña y rechazó a los merolicos del sistema, saliendo a votar mayoritariamente por López Obrador.

Dicen los teóricos de los movimientos sociales que para que triunfen los levantamientos revolucionarios, se deben conjugar las llamadas condiciones objetivas con las condiciones subjetivas. Tales han sido los ejemplos de las revoluciones como la mexicana, la rusa o la cubana, por citar algunas. Esas condiciones objetivas se dieron con tanto hartazgo, corrupción, desempleo, falta de crecimiento económico y violencia en el México gobernado por el PRI y el PAN, lo cual hizo que la figura de AMLO generara la esperanza en un cambio pacífico de régimen. Esto es, se conjuntaron el deterioro y la inconformidad sociales, con la figura positiva que López Obrador ha ido fabricando en los últimos 20 años. Es indiscutible su honestidad y su pasión por sacar a México del atraso en que se encuentra. Su conocimiento enorme que tiene de la realidad nacional es otro activo a su favor, su perseverancia que el mismo le ha llamado “necedad”; su carisma y afecto que demuestra a las personas que se le acercan. No es exagerado decirlo, pero este personaje ama a los mexicanos, de manera tal que raya en el misticismo. Todos estos elementos agregados a la pérdida de legitimidad de los últimos gobiernos han contribuido con el triunfo de López Obrador.

Morena fue creado en el 2012, para que AMLO llegara al poder y no para constituirse en una organización de discusión, toma de decisiones, creación de instancias partidarias y de respeto a su programa político y estatutos. Basta poner un ejemplo de la falta de acatamiento a los estatutos, a la fecha no ha habido cambios a las instancias estatales y municipales, en lo que concierne a los comités ejecutivos. En el caso de la ciudad de México, se debió haber convocado a la militancia a nombrar nuevos comités ejecutivos, desde junio del 2016 y a la fecha esto no ha sucedido.

En cuanto al nombramiento de las candidaturas para cargos intermedios electos en el pasado proceso electoral, no participó la militancia de Morena. Los nombramientos se hicieron por dedazo, más tomando en cuenta el pragmatismo político que el respeto a la institucionalidad partidaria. En dichos nombramientos no hubo ni siquiera participación de los consejeros estatales de la ciudad de México, por poner un ejemplo particular. Fueron nombrados candidatos que al parecer podrían generar votos para la candidatura de Andrés Manuel López Obrador y no los que hubiesen sido nombrados por la militancia de Morena. Se dio el caso de que fueron nombrados candidatos y que resultaron electos el 1 de julio, de personajes que habían formado parte del Pacto por México de Peña Nieto y que ahora van a ser diputados o funcionarios del nuevo gobierno. Personajes que renunciaron al PRD unos días antes de la elección En el caso de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia hubieron casos en los que no fueron tomadas en cuenta denuncias bien cimentadas de violación a los estatutos partidarios. Como si sus integrantes hubieran actuado por consigna.

Históricamente los partidos son instituciones que pretenden llegar al poder o bien conservarlo si éste se detenta, desgraciadamente en México no existe una tradición partidaria que cumpla con los fines que teSe logró el fin de que ganara López Obrador y eso fue un logro que le va a convenir no sólo a los que conformamos Morena, sino también al país, por lo que ya se ha mencionado; sin embargo, Morena corre el riesgo de convertirse en un partido oficial, sin fuerza en su militancia; sin discusión sobre lo que más conviene a México; sin democracia interna y sin perspectiva para el futuro político nacional. Nuestro candidato triunfador no es para siempre, tendremos necesidad de cambiar dirección del partido y en su momento de candidatos a los distintos puestos populares, y si éstos no se realizan conforme a una institucionalidad estatutaria, seguro será motivo de conflictos, que afectarán, tanto a nuestro partido como al país.

Se triunfó efectivamente, pero hay candidatos que triunfaron que son impresentables, esto con toda seguridad acarreará problemas si legaran a querer manejarse con los intereses que tenían cuando pertenecían en el pasado muy reciente a otras organizaciones partidarias.

En este triunfo electoral jugaron un papel de relevancia los militantes del partido, quienes se esforzaron en promover la figura de nuestro candidato a la presidencia, así como la candidatura a otros cargos. Estos mismos, en muchos casos han venido participando desde la época del desafuero a López Obrador en 2005 y consideran de justicia no la ocupación de cargos partidarios, ni de funcionarios para el período 2018-2024, sino que exigen participar en la discusión de las líneas a seguir de Morena, con el objetivo de fortalecer la democracia interna y que llegue a buen puerto el período presidencial de Andrés Manuel López Obrador. Es lamentable que se den casos de compañeros que dicen que no tiene caso discutir lo que se hizo en la campaña pasada, ya que no hay quien escuche su sentir y menos que se les haga caso; y que lo único que les interesa finalmente es no quedar fuera del reparto de cargos en las estructuras del gobierno federal, estatal o municipal.

Morena debe ser lo que siempre se planteó, un partido político institucional y respetuoso de sus estatutos, que dé la lucha electoral en las coyunturas y sea capaz de reforzar y formar sus cuadros directivos.

Lo anterior ya no le toca hacerlo a López Obrador, quien deberá cumplir con su programa de trabajo establecido en la campaña. Esto nos toca hacerlo a las bases de Morena y se deberá lograr sin la injerencia de los que han resultado electos. Se debe dar una sana distancia real entre el gobierno y el partido, sin simulaciones, con la participación y discusión de nuestra base partidaria, para que nuestra institución llegue más lejos de lo previsto para el período 2018-2024.


Héctor Adán Álvarez Valencia

Consejero Estatal de Morena por el Distrito 14 Federal


Propuestas y reflexiones para el Foro del Ajusco Medio

Escrito por MorenaAjuscoMedio 12-09-2018 en Análisis Político. Comentarios (0)

Septiembre 8, 2018.

Desde luego que esta participación es un esfuerzo de propuesta basada en una apreciación personal propia y que, por mucho que la considere correcta, con pretensiones de validez justa y general, es y siempre será mi propia percepción. Por lo consiguiente, no se pretende aquí imponer esta visión como única y absoluta. Por eso, solicitaría si se me permite, proponer a todos un esfuerzo de apertura y tolerancia en este Foro, en torno a las siguientes reflexiones:

1.  Por mucho que exista en muchos de nosotros el ánimo y la disposición de confrontación, propongo que este Foro sea para situarnos en el terreno de la reflexión positiva, afirmativa, propositiva, colectiva y objetiva con la finalidad de construir compromiso en torno a ideas, a través del debate, en pro de un verdadero esfuerzo en la construcción de Morena, mediante la precisión y lucha contra percepciones deformadas de la política y del poder, y nunca para destruir o construir protagonismos. El objetivo fundamental es unir en lo que tengamos acuerdos, en torno a un proyecto distinto y no dividir, aún más, en torno a posicionamientos particulares o personales.

2.  Porque el pueblo y la ciudadanía esperan liderazgos con una nueva ética política en Morena, una nueva moral con un sentido distinto al que prevalece hoy. Se requieren, por el contrario, esfuerzos que favorezcan al pueblo y a la ciudadanía con una orientación distinta y hacia una transformación verdadera.

3.  En el escenario político nacional es necesario distinguir muy prudente y cuidadosamente entre:

     a)  El periodo actual de transición suave;

     b)  Una nueva etapa de transformación amplia, y;

     c)  Una etapa de consolidación profunda.

4.  Para la transición bastará sólo tiempo, paciencia y serenidad, inclusive tolerancia.

5.  Para la transformación es necesario construir proyecto, estrategia y sobre todo poder y legitimidad, resoluciones mayoritarias en el seno de nuestra comunidad, localidades y grupos.

6.  La consolidación será resultado del éxito en las dos etapas anteriores.

7.  La reivindicación de la ética y la moral ahora es fundamental en la política.

8.  Debemos ser francos y veraces con nosotros mismos, la política y los políticos del régimen fracasaron, y el resultado es que AMLO ganó las elecciones, como el capitán de un barco que es Morena. Pero AMLO no tiene la gran mayoría de las voluntades ciudadanas. Sólo se logró un poco más de la mitad de los escrutinios para Morena en la sociedad. Falta aún bastante para obtener una mayoría realmente calificada y legítima para llevar a cabo las grandes transformaciones que el pueblo de México espera.

9.  Por el otro lado, los poderes de la república se hallan secuestrados y convertidos en rehenes del llamado mercado, en presa del dios del dinero y del capital; el ejecutivo lo ha sido principalmente a través de enormes prebendas y beneficios económicos por parte de las poderosas corporaciones, el legislativo de lealtades y votos de un electorado relegado, manipulado y ausente, y el Judicial del tráfico de influencias, injusticias e impunidades. Todos ellos están hundidos en la corrupción.

10.  Por esto es que en este camino al Poder tropezamos y parecemos ver una infinidad gran acumulación de errores e incongruencias. Pero frente en este escenario, en lo que a nosotros toca, debemos distinguir y evaluar nuestra participación entre lo que puede ser una política espontánea, pasional y una política de estado.

11.  Y en el seno de Morena hay profundas contradicciones, que son las mismas que la sociedad encierra en su seno. Debemos aspirar a ser políticos y no sólo a pare-ser político.

12.  La democracia es una forma de dominación y un juego de eliminación del contrario. ¿De qué lado estamos y de qué lado queremos llegar a estar? Al final, ¿de los ganadores o de los perdedores?

13.  Inseguridad y corrupción no son dos tragedias aisladas. En lo fundamental el protagonismo estelar ha recaído en la corrupción de las instituciones y de gran parte de la sociedad que, junto con la impunidad y los pactos de mutua complicidad, constituyen la mayor plaga de todos los vicios de este sistema decadente, pero que, para fortuna y desgracia, y le impugnan crecientemente y al mismo tiempo su permanencia en la vida pública nacional.

14.  Por eso ya debemos ir pensando en levantar un amplio movimiento nacional para el rescate de la serie de despojos a la nación en los últimos treinta años, comenzando por el Fobaproa y terminando con la riqueza minera y petrolera, pasando por las Casas Blancas, Odebretch, los Socavones Exprés, los Duarte, los Moreira, etc., etc, etc…

15.  La irrupción estudiantil ha puesto en la mesa del debate nacional al porrismo, como la forma específica en que el paramilitarismo y el sicariato han fungido como mecanismos de represión política y social. Pero que, sobre todo, han utilizado y tomado como rehenes la miseria de millones de jóvenes e hijos del pueblo, acompañada de la separación, descomposición y disgregación familiar.

16.  De ahí ha provenido el ataque orquestado hacia la educación, en todos sus niveles. La reforma educativa y el control y corrupción del SNTE, entre muchos otros mecanismos, han sido parte de este funesto y desastroso plan. El régimen que aún padecemos ha persistido, después del 68, pero sobre todo a partir de los 80, atropellar a la juventud, poniendo en marcha un verdadero exterminio y perversión, inclusive cultural, corrompiéndola, fragmentando, deteriorando y acabando con una verdadera formación y educación y con sus valores fundacionales, cívicos, éticos y morales, que son los que cohesionan a la colectividad y alimentan la armonía desde la familia y la sociedad.

17.  Debemos construir una agenda de trabajo y de lucha en nuestra ciudad y en nuestra futura Alcaldía, que comprenda temas sobre los servicios públicos y sociales básicos como son:

     a)  El agua y su gestión integral y sustentable;

     b)  La luz como derecho humano;

     c)  El drenaje y su tratamiento racional;

     d)  La seguridad como proyecto comunitario, de construcción de un acercamiento y de la armonía social, rescatando formas de solidaridad, de convivencia ética y respeto vecinal, buscando la superación del                  comportamiento y el aislamiento aislado e individual. Morena debe ser, aquí también, un proyecto de cohesión y no de disolución afectiva y moral;

     e)  El ordenamiento territorial, de vivienda, de transporte y de movilidad;

     f)  La educación de la niñez y la juventud;

     g)  El cuidado del entorno ambiental, incluyendo espacios deportivos, de nuevas expresiones de la cultura y de esparcimiento;

     h)  El abasto social. Formación de cooperativas de consumo en organización y acoplamiento con redes de abasto colectivo y de productores locales y rurales, y;

     i)   Muchas otras tareas y órdenes de la vida social.

18.  Para esto y por eso es necesaria Morena, como una organización y como brújula y guía para la acción. Debemos recuperar la esencia de Morena y fortalecer no sólo de manera aparente o formal, sino de manera real, la unidad, construyendo y rescatando su identidad en el escenario de la vida pública y política de la República. La ausencia de Estado ha producido una grave ruptura y atomización de la vida nacional. Desde abajo debemos reconstruirlo, reivindicando la autodeterminación en instituciones construidas desde abajo, seculares, populares y ciudadanas.

Arturo Lee.


¿A DÓNDE VA MORENA?

Escrito por MorenaAjuscoMedio 11-09-2018 en Análisis Político. Comentarios (0)

img-20180905-wa0007.jpgPara responder a la pregunta de “¿a dónde va Morena?”, desde mi punto de vista, habrá antes qué responder más bien: ¿de dónde viene Morena?

Morena consiguió su registro como partido político el 9 de julio del 2014, es cierto, pero sería parcial verlo sólo de esa manera, es decir, entender que su edad es de apenas 4 años aunque formalmente así lo fuera, pues Morena es la síntesis última y más acabada de la historia del pueblo mexicano en su esfuerzo de buscar por los medios legales y pacíficos transformar al país. Desde allá viene Morena.

Pero inclusive hasta esa afirmación resulta parcial e inexacta, pues si la dejamos así,  da a entender que Morena es ya un proceso acabado. Y no, Morena no es todavía lo que el pueblo necesita como su instrumento para conseguir sus objetivos de justicia social, de soberanía popular y de equidad. Morena, como bien lo ha dicho hasta su propia presidenta nacional, apenas ha sido hasta hoy, una plataforma electoral que coadyuvó a que AMLO arribara a la presidencia de la república y cumpliera lo que dijo en campaña. En palabras más llanas, Morena fue y es ya un instrumento eficaz pero sólo para que AMLO, rodeado de un grupo de figuras de fuera y de dentro del partido nombradas por él mismo, llegara a la presidencia de la república.

Independientemente de que esa eficacia no se debió del todo a la línea seguida por los que componen a Morena, sería mucha falta de modestia si alguien de ellos así lo afirmara, sino a otros factores como que la gente estaba harta y cansada de tantas burlas, engaños y atropellos y necesitada además de un liderazgo como el que encarnó  AMLO, de todos modos, debido a esa eficacia, los que hasta hoy forman parte de esa estructura, nombrada y sostenida verticalmente, por más que la hayan pasado por la aprobación de un congreso nacional apresurado y sin oportunidad de hablar en él, se resisten a que Morena cambie y se transforme verdaderamente en instrumento de la sociedad y no sólo de unos cuantos.

Ellos no quieren que nada se mueva al interior de Morena, pretextando que si se mueve, los oportunistas de los demás partidos “nos” van a ganar la dirección. Pero esa afirmación cae bajo su propio peso ante el más mínimo análisis. En primer lugar AMLO ganó gracias al voto de 30 millones de mexicanos, mismos que pueden tener la legítima aspiración a pertenecer a Morena y hoy se les cierra el paso con el pretexto ya dicho, pues si en verdad fuera cierto, que temen que el oportunismo se apodere de Morena, pues no aprovecharon al Congreso mismo precisamente para acordar candados en ese sentido, es decir, reformar los estatutos para desde ahí regular o impedir el ingreso a Morena de ciudadanos involucrados probada y públicamente con procesos  de corrupción o impedir que los que ya ingresaron, sean candidatos para puestos de elección popular o miembros de la dirección de nuestro partido. O de qué otros oportunistas hablan? En segundo lugar  y aduciendo la misma razón, hacen que el congreso resuelva que se quede hasta 2019, la misma estructura de enlaces nombrada vertical y autoritariamente sin consulta siquiera a opiniones de la base. Qué dirán en noviembre del 2019 si continuamos con los mismos métodos?

Morena no es pues ni puede ser así instrumento del pueblo, pues sus actuales dirigentes y los actuales procedimientos la limitan a que sea sólo su instrumento personal o de grupo para escalar puestos de elección popular.

Algo así como una empresa o un negocio particular, gobernada por gerentes con sueldo, que se reúnen entre ellos y luego bajan a la base a darnos  órdenes o indicaciones  sin permitir ni aceptar crítica o propuesta de cambio alguno.

Lo anterior tal vez pudiera justificarse hasta un cierto límite, pues todos vimos como al traicionar el PRD  a sus principios y orígenes, más descaradamente en el 2012,  AMLO se sintió también traicionado y renunció a él, convocando a construir otro partido que en tan poco tiempo de allá a hoy, pues no podemos pedirle más de lo que ya ha dado, es decir, madurez, reposo, visión de conjunto después del logro de la presidencia de la república y empezar a dejar de depender sólo de lo que la élite opine, como si fuera un ejército.

A dónde va Morena? pues si lo permitimos, hacia consolidar esos mecanismos de trabajo autoritarios al seno de nuestro partido y llevarlo al fracaso como hoy ocurre con el PRD, al convertirlo en objetivo que se consume a sí mismo.

Hablamos de un grupo oligárquico que domina al país mediante la corrupción y convocamos al pueblo a combatirlo, pero al seno de nuestro partido permitimos que otra oligarquía, a la que algunos ya le apodan “la nomenclatura”, se apodere de nuestras decisiones sin permitirnos siquiera hablar a cada evento al que se  convoca.

Lo anterior me hace recordar al estudio que hizo Robert Michels sobre el Partido Sociaista Alemán en 1910, del cual concluye su famosa “ley de hierro”, cuyos preceptos son propios y le pertenecen a todo proceso de organización política autonombrada como democrática, incluyendo a nuestro partido, pues se trata de una ley natural de los partidos y organizaciones políticas.

Según él, toda lucha por la democracia requiere de organización y a su vez, toda organización requiere de líderes profesionales que ese dediquen a administrarla, dado que aunque se busca el bienestar y justicia para la masa como objetivo general, la masa en su conjunto no puede ejecutar las acciones y medidas en que se concrete ni aquella lucha ni los logros que vaya consiguiendo, por lo que requiere de representantes que para ese efecto tiene qué elegir. A su vez, estos representantes en el desempeño de su encargo, van generando intereses personales y de grupo mediante los cuales van acercándose en prácticas e intereses a la élite social que originalmente combatieron, convirtiéndose con el tiempo en lo que él le llama “oligarquía” de partido, o sea un grupo de élite burocrática de compañeros que  continúan usando el mismo lenguaje que les permitió encumbrarse como dirigentes, pero que en los hechos ya defienden y formulan planteamientos conservadores organizacionalmente hablando, que se contradicen con la organización a que pertenecen y con las razones que le dieron origen, En breves palabras, en eso consiste la llamada “ley de hierro de la oligarquía”, la ley natural de las organizaciones políticas de Robert Michels. En Morena, ni siquiera se eligen esos dirigentes desde abajo, se nombran verticalmente desde arriba. ¡El colmo!

Podremos romper esa ley natural de las organizaciones llamadas democráticas? ¿Podrá Morena detener este proceso de burocratización política en que se ha metido y revertirlo hasta convertirse en verdadero instrumento de lucha para la sociedad mexicana y hasta para los  propios morenistas?

El hombre logró romper ya la ley natural de la gravedad y se dice que ya llegó a la Luna. ¡Claro que podemos romper esta ley natural de las organizaciones políticas y democráticas!

El V Congreso Nacional Extraordinario de nuestro partido ya resolvió mantener su estructura vertical y antidemocrática por un año más, es cierto, lo cual nos obliga, si no estamos de acuerdo, a la ilegalidad de revelarnos. Pero también que nos da la pauta  de apoyar esa legalidad, apoyar y respaldar a ese conjunto de compañeros nombrados autoritariamente desde arriba, mediante la elección desde abajo de dos compañeros o compañeras por cada una de las 11 zonas electorales en que dividieron a nuestra demarcación, para formar así junto con los enlaces y coordinadores designados, una dirección política más democrática y eficaz aquí en la Delegación, que mediante reuniones públicas y periódicas resuelva además un plan general e integral para fortalecer los comités seccionales,  enraizarse más en nuestras secciones y colonias y apoyar con mayor contundencia y eficacia tanto a nuestros gobiernos delegacional y de la ciudad, como al propio AMLO, quien hoy más que nunca requiere de nuestro respaldo.

Mediante la unificación de todos los grupos críticos y propositivos que tenemos en toda nuestra demarcación, mismos que a través de uno o dos representantes de cada uno de ellos, podemos formar un comité coordinador de estas actividades y celebrar en todos los rumbos y recintos de la delegación, así  como lo estamos haciendo aquí, también en Topilejo, en Coapa, en San Fernando, en casa Frisac, en los pueblos, etc., convocatorias a foros y mesas redondas de reflexión  como ésta, para, mediante ellas, ir consensando desde la base la concreción de esta propuesta de coordinación u otras que se vayan generando con la participación de todos.

Podemos impulsar juntos al nacimiento de un gran movimiento reorientador o recuperador al interior de Morena, que dentro de la legalidad de sus estatutos empuje hacia su democratización y hacia la formulación de un plan que enraice aún más a Morena en todos los sectores de la sociedad tlalpense. El nombre de este movimiento podrá incluir palabras evocativas anti oligarquía o anti autoritarismo al interior de Morena o bien, pro democratización o pro enraizamiento en las bases de dentro y fuera del partido.

No puede entenderse de otro modo encontrar el mejor papel que puede jugar nuestro instituto político, ya una vez dado el primer paso de conquistar la presidencia de la república, hacia apoyar a AMLO en los nuevos retos que con toda seguridad va a tener!

No puede entenderse de otra manera encontrar el mejor camino para que Morena concrete en los hechos las viejas aspiraciones que le ha legado la historia de nuestro pueblo, que es desde donde viene y  a donde tiene qué rendir resultados!!

No existe mejor forma para que los millones de mexicanos que respaldaron el proyecto de AMLO y que hoy quieran participar dentro de Morena, lo puedan hacer!

Concluyo mi participación diciendo: Andrés Manuel tiene razón: ¡El pueblo no es tonto! y yo añadiría: ¡y los morenos menos! Y es más, ¡tonto el que así lo crea!

Muchas gracias.

Bemjamín Pérez Aragón

perezaragon2023@gmail.com